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Guía práctica para materos de ley
Descubrí los secretos para preparar el mate perfecto. Desde la elección de la yerba hasta la temperatura ideal del agua, te compartimos todo lo que necesitás saber para disfrutar de cada cebada como un verdadero experto.
Elegí la yerba perfecta
La yerba mate es el alma de tu cebada. Cada variedad tiene su personalidad: las con palo son más suaves y duraderas, mientras que las despaladas ofrecen un sabor más intenso y fuerte. Explorá diferentes marcas y orígenes hasta encontrar tu favorita.
Guardá la yerba en un recipiente hermético y en lugar fresco para mantener su frescura y aroma por más tiempo.
El agua hace la diferencia
El agua es el segundo ingrediente más importante. Usá siempre agua filtrada o mineral para evitar sabores extraños. El cloro del agua de red puede alterar significativamente el gusto de tu mate y arruinar la experiencia.
Nunca uses agua hervida ni recalentada. El agua debe estar fresca y calentarse solo una vez para preservar su oxigenación.
Temperatura ideal
La temperatura del agua es crucial para un mate perfecto. Si está demasiado caliente, quema la yerba y genera un sabor amargo e intenso. Si está fría, no extrae bien los sabores y el mate queda lavado.
La temperatura ideal está entre 70°C y 80°C. Cuando veas que empiezan a subir pequeñas burbujas del fondo, está lista.
El arte del cebado
Cebar mate es un ritual que requiere mucha paciencia y técnica. Incliná la yerba hacia un lado, creando un hueco donde verter el agua. Mojá primero con agua tibia para activar los sabores y luego cebá siempre en el mismo lugar.
Nunca muevas la bombilla una vez colocada. Esto evita que se tape y mantiene la estructura de la yerba intacta.
Limpieza y Cuidado
Mantener tu mate y bombilla limpios es esencial para preservar los sabores puros. Después de cada uso, vaciá la yerba, enjuagá con agua tibia y dejá secar al aire. Nunca uses detergentes ni jabón.
Limpiá la bombilla regularmente pasándola por agua caliente y usando un cepillo fino para eliminar residuos del interior.
Curá tu mate nuevo
Si tenés un mate de calabaza nuevo, es fundamental curarlo antes del primer uso. Este proceso sella los poros naturales, evita rajaduras y le da al mate esa pátina característica que mejora con el tiempo.
Llená el mate con yerba usada húmeda, dejalo 24 horas, vacialo y repetí el proceso 3 veces antes del primer uso.
Compartí la tradición
El mate es mucho más que una bebida: es un ritual social que une a las personas. Compartir un mate es un gesto de amistad, confianza y hospitalidad. Respetá la ronda, esperá tu turno y disfrutá del momento.
El cebador siempre toma el primer mate y luego lo pasa al siguiente de la ronda. Decir «gracias» significa que no querés más.







